Analizando los problemas de Odebrecht…

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REPRESENTANTE DE ODEBRECHT PERU FACHADA MAURUCIO CRUZ

 

Por R.P. Víctor Hugo Tumba Ortiz

Hemos estado atentos y consternados porque las empresas consorciadas de Odebrecht por fin han recibido el golpe de la justicia; sus principales dirigentes y promotores ahora están en la cárcel. Nadie imaginaba que esto terminaría así. Pero qué bueno que haya llegado donde haya llegado. No era para menos ante la magnitud de corrupción que se ha descubierto.

Esto debe darnos el impulso y la claridad para hacer un Perú distinto, puesto que la coima y las extorsiones era el pan de cada día y algo que se había convertido como “normal” y “común” en la construcción de alguna obra de parte de un municipio, gobierno regional o gobierno central.

Muchos hablaban como “secreto a voces” de los famosos “diezmos”. No había otro camino para que una empresa logre ganar las licitaciones pequeñas o grandes. Si el costo de la misma era un millón de soles había que dar a la autoridad 100 mil. Si era 100 mil soles había que darle 10 mil. Era como algo inevitable y hasta parecía bueno.

La cultura de la corrupción se había metido en el consciente y en el inconsciente de la colectividad y de los dirigentes políticos y sociales; en las empresas pequeñas o grandes, en todos…

Lo de Odebrecht y sus empresas asociadas en el Perú al reventar su podredumbre no hace sino darnos una lección de que esto debe cambiar.

Necesitamos políticos nuevos y partidos nuevos, donde no haya corruptos ni plata como cancha para las campañas.

Donde el dinero no predomine sobre las ideas o propuestas políticas; donde el público votante no se deje comprar por un polo o por un artefacto y menos por una canasta de comida.

Elegir a las autoridades ahora nos damos cuenta que es algo serio y no el oportunismo de quienes saben engañar a la población mayormente pobre con falacias y demagogias.

Los pobres no pueden ser usados ni los ricos deben creer que con el dinero todo lo puede y todo lo compra. No; y nunca más debe suceder. Hay límites. Hay códigos de ética. Hay formas de hacer las cosas honestamente. Hay caminos que nos pueden llevar a un Perú más ético y más consciente de que todos podemos unirnos para que nuestra patria sea mejor.

Así avanzaremos y no estaremos estancados en el tiempo si nos comparamos a países europeos donde casi nadie comete este tipo de actos de corrupción. Y nos llevan “años luz” de distancia en el campo educativo y social.