Discurso del Padre Víctor Hugo Tumba al juramentar como presidente del Instituto de Estudios Vallejianos

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Amigos presentes. Señor Alcalde. Muy buenas noches a todos y muchas gracias. Esta noche es una noche de emoción pero no de vanagloria, una noche de alegría pero no de presunción…

Pues, la investidura con la cual hoy me honran como Presidente del Instituto de Estudios Vallejianos, no es mi mérito… Es el mérito de todos los vallejianos y especialmente de los que iniciaron esta obra… He aceptado este cargo porque es para servir. Siguiendo las enseñanzas del maestro eterno Jesucristo, quien al ver que sus discípulos discutían por saber quién era el primero, los reúne y les dice: “Miren los poderosos de la tierra los oprimen y los que dirigen el mundo los maltratan. Entre ustedes no debe ser así, por eso el que quiera ser el primero que sea el último de todos, y el que quiera ser más importante que sea el servidor de los demás”… Por eso estoy aquí…

Solamente puedo decir en esta noche que vengo a convocar a todos los vallejianos de corazón… Para unirnos… Para trabajar juntos… Para difundir la obra de César Abraham Vallejo Mendoza… Considerado el mayor innovador de la poesía del siglo XX y el máximo exponente de las letras en el Perú… Tomás Merton afirma que Vallejo es el más grande poeta universal y Martín Seymour-Smith dice que es el poeta del siglo XX en todos los idiomas… Trilce, Poemas humanos, Paco Yunque, entre sus grandes obras, son conocidas y reconocidas en el ámbito de la cultura internacional… Por eso estamos aquí…

Agradezco a mi primera maestra que me leía cuentos junto a mis hermanos cuando éramos niños y hasta ahora es una lectora incansable, Raquel Ortiz Novoa, mi madre.

Confieso muy sinceramente que no me siento un escritor; soy apenas un aficionado que entrelíneas y borrones elabora pensamientos sencillos e intenta expresar algo… Mi admiración por César Vallejo comenzó cuando tenía 14 años y cursaba el 2º año de secundaria en la GUE Carlos Gutiérrez Noriega de Chepén… Me compré una máquina de escribir Olivetti y repasando los Poemas humanos con mi teclado intentaba hacer odas como los de Vallejo, viviendo su existencialismo humanista y el dramatismo de sus versos… Nunca pensé que algún día estaría dirigiendo el movimiento cultural más connotado que difunde e irradia su poesía y su obra en todo el mundo… El Instituto de Estudios Vallejianos…

En esta etapa de mi vida debo decir que conocí a Vallejo por los vallejianos… Primeramente a través de aquellos que me brindaron confianza y amistad… Aquellos grandes maestros de la literatura que siempre estuvieron allí para presentar mis modestos libros: Elia Álvarez del Villar, Teodoro Rivero Ayllón y César Adolfo Alva Lescano…

Luego descubrí a dos extraordinarios como Germán Patrón Candela con su obra “El proceso Vallejo” y Marco Antonio Corcuera, quien me regaló en el 2002 cuatro de sus libros los cuales no pudo autografiar, pero lo hizo en espíritu pues quedó grabado en mi alma para siempre…

En el 2004 me invitaron a integrar este gran Instituto de Estudios Vallejianos que se fundó el 24 de agosto de 1982 por resolución de la Universidad Nacional de Trujillo Nº 1404… Aunque ya desde el 1º de mayo ya se reunían como amigos que compartían cual tertulias académicas y culturales… Todavía conservo la medalla que me colocó entonces César Adolfo Alva Lescano… Ya en el Instituto conocí a muchos más insignes escritores, artistas y poetas como Héctor Centurión Vallejo, Jeanette y Rodolfo Gerestein, Marco y Julio Corcuera, Juan Félix Cortez, René Estrada, Wellington Castillo, Saniel Lozano, Bethoven Medina, Élmer Robles, Blasco Bazán, Juan Paredes Carbonel, María Julia Luna, Luz Iparragirre, Teresa Guerra, Aurora Alva, Hugo Díaz, Alfonso Sánchez, Jorge y María Lescano, María Alemán, Armando Reyes, Ismael Iglesias y muchos más…

Ahora me toca seguir sus pasos… Seguir sus enseñanzas eternas… En especial del único fundador que sigue con nosotros: César Adolfo Alva Lescano… Aún aquejado por la enfermedad me llamó el lunes para decirme, sentado en su cama, que había sufrido un infarto y le pedía al Alcalde Elidio Espinoza lo represente en esta juramentación… Estaba cansado y agitado… Abrió el cajón de su mesa de noche y entregó las llaves de nuestro local. Lo abracé para despedirme y lloró emocionado… Y es que tal vez recordaba a su antecesor y amigo del alma Germán Patrón Candela quien le pidió: “César… no dejes que el Instituto muera”… Por eso todos los integrantes vallejianos debemos prometer esta noche a Germán (ya en el Cielo) y a César Adolfo (esperando su pronta mejoría): Jamás les fallaremos y nunca dejaremos que el Instituto muera…

El Instituto de Estudios Vallejianos nació aquí en Trujillo… Y es que, como dice César Adolfo  Alva Lescano, este Instituto es único y no hay ni habrá otro igual…

Termino agradeciendo a todos… Señor Alcalde y amigo Elidio Espinoza… Juan Muro, Aurora Alva, Élmer Robles, René Estrada, Luis Sánchez… Jeanette Patrón… Vallejianos que me eligieron… Y quienes no… Disculpen… Quizá no sea el mejor… No tengo dinero ni poder, no tengo fama ni privilegios… Sé que los cargos son pasajeros… Pero daré lo mejor de mí por César Vallejo y por ustedes… Por eso debemos estar más unidos y nunca separarnos… Como dice nuestro vate universal: “Hay hermanos muchísimo que hacer”…